Siempre eres residente en algún sitio
Si no cierras bien tu residencia, tu país de origen puede seguir reclamándote.
Fiscalidad internacional
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Viajar no te libra de tributar. Si no lo planificas, pueden reclamarte en más de un país.
Si no cierras bien tu residencia, tu país de origen puede seguir reclamándote.
Si la diriges desde donde estás, ese país puede gravarla.
Tus cuentas se comunican al país donde declaras residir.
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Elegimos contigo dónde residir y lo dejamos acreditado.
Te decimos qué visado encaja contigo y cómo tributa en cada país.
Autónomo, LLC, LTD u otra sociedad, según dónde estén tus clientes.
Te abrimos las cuentas y dejamos tu residencia actualizada en cada banco.
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Cada forma de trabajar se planifica distinto.
Trabajas para una empresa de otro país: revisamos dónde tributa tu nómina.
Facturas a clientes de varios países: elegimos cómo y desde dónde facturar.
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A presupuestoEs arriesgado: tu país de origen puede seguir considerándote residente y los bancos te pedirán una residencia fiscal. Lo seguro es tener una, bien elegida y acreditada.
Los días no lo son todo: también cuentan tu vivienda, tu familia y dónde están tus intereses económicos. Puedes seguir siendo residente en tu país de origen aunque pases poco tiempo allí.
Depende de cuánto factures y de dónde estén tus clientes. A veces basta con ser autónomo en tu país de residencia; otras compensa una sociedad. Lo vemos con números.
Sí, pero si la diriges desde otro país, ese país puede considerar que la sociedad reside allí. Revisamos si te conviene mantenerla, trasladarla o crear otra.
El que encaje con tu nacionalidad, tu forma de trabajar y dónde quieres tributar. Un visado de nómada no siempre te hace residente fiscal, y al revés: te lo explicamos en tu caso.
Los bancos comunican tus cuentas al país donde declaras residir. Te abrimos las que necesites y dejamos tu residencia actualizada en cada banco.
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