Fiscalidad internacional

Cambio de residencia fiscal,
de principio a fin

Vengas de donde vengas y vayas a donde vayas, nos encargamos de todo: la salida de tu país, la llegada al nuevo, tus cuentas bancarias y la reorganización de tus sociedades. Y después, seguimos siendo tu gestoría en tu nuevo país.

  • Salida y llegada coordinadas
  • Convenios de doble imposición
  • Te abrimos las cuentas bancarias
  • Tu gestoría en el nuevo país
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RESIDENCIA · INTERNACIONAL
Origen Tu país
Destino Tu nuevo país
Expatriación
Impatriación
Cuentas bancarias
Sociedades
El proceso

Un solo plan, de un país a otro

Coordinamos la salida y la llegada para que ningún país te reclame lo que no le corresponde. Y no acabamos ahí: después del cambio seguimos siendo tu gestoría en tu nuevo país.

FASE 01 · ANTES DE MUDARTE

Planificación

Estudiamos tu caso en los dos países y decidimos cuándo y cómo mudarte.

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Con NomoTax
  • Estudio de residencia en origen y destino
  • Fecha óptima del cambio
  • Convenio de doble imposición aplicable
  • Régimen para nuevos residentes en el destino
  • Qué vender o reorganizar antes y qué después
Con NomoTax
  • Baja fiscal como residente
  • Última declaración como residente
  • Impuesto de salida, si tu país lo aplica
  • Desvinculación: vivienda, actividad, bancos y seguros
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FASE 02 · EXPATRIACIÓN

Salida del país de origen

Cerramos tu residencia en origen para que no te sigan reclamando impuestos.

FASE 03 · IMPATRIACIÓN

Llegada al país de destino

Te damos de alta en tu nuevo país, te abrimos las cuentas y activamos tus ventajas fiscales.

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Con NomoTax
  • Alta como residente fiscal
  • Número de identificación fiscal
  • Apertura de tus cuentas bancarias
  • Solicitud del régimen especial, si aplica
  • Certificado de residencia fiscal
Con NomoTax
  • Declaraciones en los dos países el año del cambio
  • Rentas que sigues generando en origen
  • Control de días y vínculos
  • Defensa si alguna administración revisa tu salida
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FASE 04 · EL PRIMER AÑO

Seguimiento

El año que más se revisa: seguimos a tu lado hasta consolidar el cambio.

FASE 05 · DE AQUÍ EN ADELANTE

Tu gestoría en el nuevo país

No solo te hacemos el cambio: seguimos siendo tus gestores en tu nuevo país.

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Con NomoTax
  • Impuestos y declaraciones de cada año
  • Contabilidad de tu actividad o de tu sociedad
  • Lo que siga declarándose en tu país de origen
  • Asesoramiento cuando cambie tu situación
Más allá de los impuestos

Todo lo que se mueve contigo

Cambiar de país no es solo cambiar de Hacienda. También se mueven tus cuentas, tus empresas y tu patrimonio. Nos ocupamos de todo.

Cuentas bancarias

Te abrimos las cuentas en destino y actualizamos tu residencia en los bancos de origen.

Patrimonio en origen

Inmuebles e inversiones que dejas atrás, sin pagar dos veces por ellos.

Documentación y pruebas

Certificados y pruebas para acreditar el cambio si te lo piden.

Herencias y donaciones

Herederos en países distintos, sin pagar el impuesto dos veces.

Lo que tienes que saber

Las reglas que deciden dónde tributas

Cada país tiene sus propias normas, pero casi todos miran lo mismo. Estas son las claves que revisamos en tu caso.

Qué te hace residente fiscal

Días de estancia

En muchos países, pasar más de 183 días al año te hace residente.

Vivienda permanente

Tener casa disponible pesa, aunque apenas la uses.

Centro de intereses económicos

Dónde están tu negocio, tus ingresos y tu patrimonio.

Familia

Si tu pareja o tus hijos se quedan, se presume que tú también.

Si dos países te consideran residente a la vez

Pasa sobre todo el año del cambio. Si hay convenio, se decide por este orden:

  1. 1 Vivienda permanente ¿Dónde tienes casa disponible?
  2. 2 Centro de intereses vitales ¿Dónde están tu familia y tu actividad?
  3. 3 Residencia habitual ¿Dónde pasas más tiempo?
  4. 4 Nacionalidad ¿De qué país eres nacional?

Sin convenio, puedes acabar pagando dos veces.

Cuatro riesgos al cambiar de país

Doble residencia el año del cambio

Dos países pueden reclamar los mismos ingresos ese año.

Impuesto de salida

Algunos países gravan tus plusvalías al irte, como si vendieras.

Tributación por nacionalidad

Ciudadanos y titulares de green card declaran en EE. UU. vivan donde vivan.

Residencia prolongada

Irte a un paraíso fiscal puede mantenerte como residente varios años.

Errores que vemos a menudo

  • Creer que basta con pasar 183 días fuera
  • No darte de baja fiscal en tu país de origen
  • No pedir el certificado de residencia en el destino
  • Dirigir tu sociedad desde el nuevo país sin revisarlo
  • No actualizar tu residencia en los bancos
  • Mudarte mientras tu familia se queda en origen
Para quién

Acompañamos a quien se muda, venga de donde venga

Cada perfil tiene sus riesgos y sus oportunidades. Empezamos por entender el tuyo.

Nómadas digitales y profesionales remotos

Una residencia fiscal clara, trabajes desde donde trabajes.

Empresarios con sociedades

Tu empresa, reorganizada para que el cambio no te cueste de más.

Trabajadores desplazados

Contrato, nómina y regímenes especiales para quien llega.

Inversores y rentistas

Dónde tributa cada renta, sin doble imposición.

Jubilados

Pensión, ahorros y vivienda: dónde tributa cada cosa.

Familias

Juntos o por etapas, planificamos la residencia de cada uno.

Servicio

Empieza por el estudio. Si quieres, lo hacemos todo contigo

Con el estudio sabes qué te conviene antes de mover nada. Con el acompañamiento integral, nos ocupamos de todo el cambio.

Estudio de residencia

Sabes qué te conviene antes de mover nada.

Desde 299 €
  • Análisis de tu residencia en origen y destino
  • Convenio aplicable y riesgos de doble imposición
  • Fecha óptima y plan paso a paso
  • Números comparados en los dos países
  • Sesión de presentación incluida

Y después del cambio, seguimos como tu gestoría en tu nuevo país. ¿Prefieres hablarlo antes? Pide una asesoría gratuita.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo dejo de ser residente fiscal en mi país?

Depende de cada país: unos cuentan días y otros miran tu vivienda, tu familia o de dónde vienen tus ingresos. No basta con irte: tienes que dejar de cumplir sus criterios y, en muchos casos, comunicarlo. Es lo primero que analizamos en el estudio.

¿Puedo ser residente en dos países a la vez?

Sí, y es habitual el año del cambio. Si hay convenio de doble imposición entre los dos países, el convenio decide cuál prevalece. Si no lo hay, el riesgo de pagar dos veces es real. Por eso se planifica antes de mudarse.

¿Tengo que cerrar mis cuentas en mi país de origen?

No necesariamente. Muchas veces basta con pasarlas a cuenta de no residente y actualizar tu residencia en el banco. Te decimos cuáles conviene mantener y cuáles no.

¿Qué pasa con mi empresa si me mudo?

Si la diriges desde el nuevo país, puede pasar a considerarse residente allí o acabar tributando en los dos. Revisamos la estructura y te proponemos la mejor opción: mantenerla, trasladarla o reorganizarla.

¿Y con mis inmuebles en origen?

Puedes conservarlos. Normalmente seguirán tributando en el país donde están, como no residente, y el convenio evita que pagues dos veces por las mismas rentas. Lo dejamos todo previsto antes del cambio.

¿Con cuánto tiempo debo empezar?

Lo ideal es entre 6 y 12 meses antes de la mudanza: da margen para elegir la fecha, reorganizar sociedades y abrir cuentas sin prisas. Si ya te has mudado, también te ayudamos a ordenar la situación.

— ¿Hablamos? —

El cambio de residencia se planifica
antes de hacer las maletas

Cuéntanos de dónde sales y a dónde vas. Te decimos qué necesitas, en qué orden y cuánto cuesta.

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